La Leyenda del Nahual

Escrito por Patricio Cervantes

“De acuerdo con la tradición prehispánica, cada persona posee
el espíritu de un animal, el cual se encarga de aconsejarlo y
protegerlo. A estos espíritus se les llama Nahual”.

A mitad del bosque, en una luna llena previa a la extinción
del México Prehispánico, un joven guerrero mexica,
Cuetlachtli y su mejor amigo, Icnoyotl, escapan de Xólotl, un
sanguinario y desertor guerrero, que había capturado y
torturado a un grupo de mexicas, que buscaban pruebas para
demostrar al Huey Tlatoani, Moctezuma II, los planes de
Conquista de Hernán Cortés, en Tenochtitlán.

En su trayecto, Cuetlachtli y su amigo, son atacados por un
feroz Nahual, que asesina a Icnoyotl y a él, lo deja
malherido. Sin muchas esperanzas de sobrevivir, es rescatado
por el Gran Chamán, Ilhuícatl-Omeyocán y llevado a la cabaña
de Manuaia, una vieja Chamán de Xochimilco, quien a pesar de
ver las marcas del Nahual, no puede rehusarse a ayudarlo.

Manuaia lo cura, pero le advierte que si no acaba con su
vida, se transformará en una bestia asesina. Cuetlachtli debe
continuar con su misión, pero la luna llena lo sorprende y
empieza a sufrir los primeros síntomas del Nahual, y ataca de
forma sangrienta y devastadora a sus primeras víctimas.

Al día siguiente, todo es confusión para Cuetlachtli, que sin
saber cómo llegó a una madriguera de lobos, se encuentra con
Yáotl, una bella y sensual mujer, que lo hace dudar de haber
matado a alguien por la sangre que trae en el cuerpo. Entre
ellos, existe una fuerte atracción, sin embargo Cuetlachtli,
decide marcar distancia al momento en que ella le habla del
Nahual.

Emprende su camino a Tenochtitlán y encuentra una ciudad
devastada y llena de pánico, por la masacre de Tezcatlipoca y
Huitzilopochtli, cuyos hechos sangrientos se dice, fueron
ejecutados por Xólotl y sus guerreros, por órdenes de Pedro
de Alvarado, Terrateniente de confianza de Cortés. Sin
embargo, cuando Cuetlachtli se acerca a los cadáveres, se da
cuenta que tienen marcas de los feroces ataques de un Nahual,
que lo hacen dudar del verdadero autor de la masacre, así que
regresa a buscar una explicación con Manuaia, quien lo recibe
enojada y lo culpa de los ataques. Ella le aclara que un
Nahual, es un símbolo de protección para los mexicas, y no de
muerte y oscuridad.

Cuetlachtli asume su responsabilidad y decide quitarse la
vida frente a la Chamán. En eso, llega Yáotl y le confiesa
que hay otra forma de liberarse de la maldición, y es
asesinando al Nahual que lo transformó. Pero el tiempo se
acaba para Cuetlachtli, ya que la luna llena lo convierte
nuevamente en un feroz Nahual, que ahora deberá proteger a
los mexicas de Xólotl y sus guerreros, así como enfrentarse
al Nahual, para liberarse de la maldición. En una noche que
los historiadores recordarán como “La Noche Triste” para los
españoles, y para nosotros “La Noche de la Victoria Mexica”.

Historia del Nahual

En la época de la colonia en la Nueva España en el año 1621 y habiendo pasado ya 100 años de la conquista española, el choque de culturas, de ideologías y de creencias ha sido tan fuerte, tan significativo y en algunos casos tan brutal que todavía se puede ver la lucha entre ambos mundos.

En aquel momento el responsable de la Nueva España es el virrey Don Diego Fernández de Córdoba, quién continua implementando un sistema de control que entre otras cosas consiste en clasificar a la población en castas para establecer la posición social de las personas, además de seguir con la evangelización de los indígenas para erradicar sus creencias prehispánicas, siendo el Tribunal de la Santa Inquisición la parte medular en lograr este objetivo al castigar severamente a los practicantes de todo culto ajeno a la religión católica.

El Padre Fray Juan de Torquemada quien en ese año se encuentra a cargo del convento de San Bernardino de Siena, fundado en 1535 en la ciudad de Xochimilco, ve que hay mucha resistencia de los indígenas en dejar sus cultos, además de enterarse por la gente del pueblo de que hay Nahuales en la región y que han estado atacando a la gente, por lo que decide pedir ayuda a la Nueva España.

Don Diego Mangado y Clavijo y Don Pedro Anselmo Sánchez de Tagle son dos visitadores enviados desde la Nueva España para atender la petición del Padre Fray Juan de Torquemada, y así realizar las pesquisas correspondientes con la gente del pueblo y capturar al nahual. Los visitadores están decididos a detenerlo a toda costa y castigarlo, sin embargo uno de los visitadores ha sido sustituido por un nahual por órdenes de la diosa prehispánica llamada Toci, la diosa de los dioses, con el objetivo de empezar a cambiar la idea errónea que tienen los españoles acerca de los nahuales y así detener las matanzas de la inquisición.

Al mismo tiempo los dioses prehispánicos le asignan a un Nahual llamado Pedro, la misión de ser guía de un mestizo adelantado a su época llamado Antonio Mendoza Inclán, al que han elegido para ser Nahual, pero todo da un giro inesperado cuando una indígena llamada Nicolasa busca el amor de Antonio, pero él ya no desea el amor de Nicolasa pues está cortejando a María Luisa De Martínez y Bustamante, una dama de origen español, por lo que Nicolasa al enterarse de las intenciones de Antonio con María Luisa y al sentirse despechada decide corromper el alma del mestizo por medio de un hechizo infernal poniendo el alma de Antonio en una lucha entre el bien y el mal, provocando un enfrentamiento directo entre la Santa Inquisición y el Nahualismo, en un despliegue de habilidades sobrenaturales y humanas involucrando a la española inocente y llegando a sus últimas consecuencias.La Leyenda del NahualDe acuerdo con la tradición prehispánica, cada persona, desde su nacimiento, poseía el espíritu de un animal que se encargaba de protegerlo y aconsejarlo, principalmente durante el sueño.

Estos espíritus eran llamados nahuales.

Sin embargo, mediante la magia, los brujos y chamanes podían establecer un fuerte vínculo con su nahual, quienes se adentraban en el conocimiento de las cosas ocultas, lograban de acuerdo a la cosmovisión prehispánica, transformarse en su animal guía y así lograr la liberación espiritual y física, es decir, el nahual es la fuerza y espíritu que acompaña a los seres y a cada elemento de la naturaleza, es el vínculo con lo sagrado.

El nahual es mucho más que una leyenda.

Los nahuales son personas que tienen la capacidad de transformarse en animales que logran a partir del conocimiento de ciertas oraciones particulares que pocos poseen.

En su forma animal se caracterizan por tomar grandes dimensiones, incluso quienes los han visto a veces no logran distinguir su forma y los describen como grandes bultos.

Muchos afirman que es tan real que lo han visto con sus propios ojos, cazadores aztecas y colonizadores decían que durante la noche habían matado a un animal y al amanecer el cadáver se había transformado en el de un hombre.

El nahual sólo tiene el poder de metamorfosis durante la noche. Si es capturado en la forma de un animal y mantenido en tal situación hasta la madrugada este muere.

Algunos afirman, que el cuerpo dormido del brujo permanece en su casa, mientras su espíritu vaga en la figura de animal. En este caso, para evitar que alguien toque su cuerpo dormido, el nahual da siete volteretas.

Son temidos por sus modos de ataque… se cuenta que entran a las casas, hieren el cuerpo de sus víctimas, los hacen perder la razón y los asfixian, en especial a los niños, les extraen su sangre para adquirir fuerza, también se dice que estos se pueden transformar en bolas de fuego para hipnotizar a la gente, en especial a las mujeres, a quienes (como ellas dicen) las revuelca y así poder abusar sexualmente de ellas.

Poseen muchas otras artes, además de la metamorfosis y la predicción del futuro, pueden volverse invisibles y caminar sin ser vistos entre sus enemigos; pueden transportarse a regiones remotas en cuestiones de segundos y regresar rápidamente, crean ilusiones ópticas, abren de un tajo su propio estómago, o cortan un miembro de otra persona e inmediatamente curan la herida o restauran el miembro a su lugar; causan misteriosos sonidos en el aire, y fascinar animales y personas con su firme mirada, pues engañan los sentidos a través de extrañas y agradables visiones, saben cómo hipnotizar a la gente para que se quede quieta y tirarla al canal o al barranco.

Dicen que su apariencia puede ser muy atractiva, pero en realidad es un hechicero agudo y astuto que gusta de engañar a la gente hasta hacerla perder su juicio.